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| Información útil / Vender casa |
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© Copyright Andrés Ventosa Molina 2007. Todos los derechos reservados.
3. REFORMAR, LAVAR LA CARA O DEJAR TAL CUAL ANTES DE VENDER
Esta es una de las primeras dudas que les surgen a algunos propietarios que, no teniendo urgencia por vender y teniendo los recursos económicos y energías para hacerlo, se plantean si no será más beneficioso para ellos hacer mejoras parciales para lavar la cara a su vivienda o todas las necesarias para dejar su casa a estrenar antes de abordar la venta. Dudan si el esfuerzo económico y personal les va a compensar en el sentido de efectuar una venta más ágil y a un precio más elevado que la suma de lo que habrán de gastar más lo que habrían obtenido caso de no efectuar estas reformas parciales o reforma total.
La respuesta no es única. Depende de ciertos factores que a continuación se van a enumerar y posteriormente a analizar en su conjunto. La decisión es función de :
- La urgencia por vender.
- El motivo por el que se vende.
- El tipo de actividad que exista en el mercado. ( Baja, normal o alta )
- La experiencia en realizar obras o controlarlas que se tenga.
- La fiabilidad de contactos de profesionales de reformas que se tenga.
- El tiempo libre del que se disponga para realizar o controlar la ejecución de las obras.
- El estado de conservación de otras viviendas equivalentes en el entorno (viviendas competencia de la nuestra ).
De lo que no cabe duda es que, en general, para una determinada situación del mercado se venderá antes una vivienda a estrenar, que una vivienda para entrar, ésta última se venderá más rápidamente que una para actualizar o reformar. Pero ello será siempre que todas ellas tengan un precio ajustado, es decir, que presenten unas relaciones prestaciones / precio similares.
Sin embargo, ello no quiere decir que lo más ventajoso sea reformar si es que se puede.
Se van a presentar a continuación unas directrices que pretenden auxiliar al vendedor de una vivienda en la toma de decisión sobre la conveniencia o no de hacer mejoras o incluso una reforma total antes de vender.
Si la urgencia por vender la vivienda es máxima, o no se dispone de los recursos económicos para hacer obras, o no se dispone del tiempo o la experiencia para controlar las obras de reforma, la respuesta es evidente: No hacer reforma total.
Sin embargo, si no se tiene especial urgencia por vender, y se dispone del tiempo, contactos y recursos necesarios para llevar a cabo la reforma, puede ser interesante económicamente llevar acabo la reforma de la casa previamente a su venta. Muy especialmente en tiempo de crisis.
Caso de optar Hay que tener en cuenta dos factores
Es muy difícil que una vivienda totalmente reformada satisfaga plenamente los gustos de los compradores potenciales. Se corre el riesgo de que parte de la distribución, estética y materiales empleados no coincidan con los deseos y gustos del comprador, con los cual se habrá invertido un dinero y energías que no van a ser valorados por todos los compradores potenciales.
Por otra parte, está el asunto de los costes. Además de los costes de la obra habrá que tener en cuenta el tiempo empleado para llevar a cabo la reforma, con el consiguiente coste de oportunidad del disponer del importe de la venta, más los costes de obra durante el periodo de tiempo que dure la obra.
En caso de optar por reformar la casa previamente a su compra, casi siempre conviene optar por estética y materiales que puedan gustar y ser valorados por la mayor cantidad posible de compradores potenciales.
Cuando el estado de conservación de la vivienda sea bueno, sí puede valer la pena hacer un lavado de cara, pintando la casa, acuchillando y barnizando el suelo si éste es de madera y arreglando esos pequeños detalles con bajo coste de reparación y que se pueden llevar a cabo en un corto periodo de tiempo
(manivelas, que no abren o cierran correctamente, persianas averiadas, grifos que gotean, algún baldosín caído, alguna grieta de retracción, etc.). Sobre todo en tiempos normales y de crisis.
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